Sobre mí

miércoles, 2 de enero de 2013

Entretenidos hasta la muerte

A veces no hace falta recurrir a filósofos de carrera para encontrar verdades como puños. El gran Roger Waters compuso una canción titulada Amused to death. La primera vez que la escuché me pareció que tenía un título muy ingenioso,un retruécano digno del mismo Quevedo. Sin embargo, solo hay que mirar un poco alrededor cuando se sale a la calle o se está en una sala de espera o en un transporte público para darse cuenta de que cada vez tiene más razón: el juego de palabras se está convirtiendo en una realidad. Cada vez hay más gente que en cuanto sus sentidos dejan de estar estimulados durante unos segundos meten enseguida la mano en el bolsillo y sacan el móvil para que supla la carencia de estímulos.¡Entreténme, oh gran Android (o IOS, claro)! ¡Ofréceme tu procesador de "n" núcleos y tu pantalla capacitiva multitáctil para divertirme! ¡Sálvame de la inacción que podría hacer que me encontrara conmigo mismo! Pero, ¡qué tendrá el móvil que tanto nos absorbe la atención! Hace poco me dijeron: "Los smartphones son fantásticos: te permiten tener comunicación instantánea!". Y yo le respondí: "¿Y qué estamos haciendo tú y yo ahora mismo si no enviarnos mensajes instantáneos a través de la voz? Esta una forma muuuuuy antigua de mensajería instantánea: se llama conversación".




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